Después del festejo por el visitante 2000,  quiero señalar algo que hasta ahora no hemos tratado en este espacio.
Todos los que de una u otra forma estamos vinculados ya sea en la promoción, organización, entrenamiento o participación como competidores en las Olimpiadas de la ciencia, sabemos de las penurias que se pasan ( sobre todo de tipo económico ) para poder sacar adelante a los jovenes entusiastas que se involucran en ellas y bueno al final, los logros de los chavos, la satisfacción de verlos triunfadores borran en buena medida los sinsabores pasados.
En el estado de Nuevo León, hemos logrado salvar esas dificultades al ligar lo que se ha dado en llamar el Programa de Atención a jovenes con Talentos Excepcionales, con el Programa de Olimpiadas de la Ciencia, que en principio parecen lo mismo (después de todo los competidores fuertes normalmente son jovenes talentosos), pero que en esencia NO lo son.Un programa de atención al talento excepcional supone primero la aceptación de la diversidad y que para educar con justicia, es necesario reconocer al que es diferente, respetarlo y si se trata de educarlo, es proveer programas, planes, metodologías y estrategias flexibles que permitan al diferente aprender a su ritmo y acorde a sus motivaciones y necesidades a fin de que su desarrollo intelectual, profesional y personal se optimice; implica por ende contar con un equipo de profesores altamente capaces y preparados para atenderlos, en las condiciones adecuadas para hacerlo.

 

Implica que se disponga del personal preparado, los instrumentos y mecanismos de detección del talento excepcional entre los jovenes que se acercan. Hoy sólo detectamos a los que se “muestran” en los diferentes concursos. Nuestra percepción es que entre los mejores competidores de las olimpiadas están “algunos” de dichos jovenes, pero no están todos; lo más lamentable sería que entre los que NO detectamos estuviesen los verdaderos talentos excepcionales, perdidos en medio de la incomprensión de un sistema educativo que no los entiende, no los valora, no los respeta y por tanto no los atiende.  Habría que hacer algo al respecto ¿ no creen ?